El Camino de Santiago, fervor y deporte.

Por derecho propio, el Camino de Santiago es una piedra angular en la memoria colectiva leonesa. A lo largo de los siglos, la capital ha presenciado el eterno trasiego jacobeo protagonizado por unos peregrinos que, en opinión de Goethe, construyeron Europa mientras se dirigían a la tumba del Apóstol en Compostela. La antiquísima ruta de las estrellas está llena de mitos y de sentimientos indescriptibles.
Y León, fiel a su legado milenario de hospitalidad, cuenta con suficientes alojamientos y otras atenciones pensadas para los viajeros. El albergue de peregrinos de la ciudad dispone de un sistema específico de préstamo de bicicletas, dotado de 20 unidades con su correspondiente candado, para que los peregrinos puedan desplazarse fácilmente por la capital durante un día entero. Para acceder al sistema de préstamo, deberán presentar su credencial del Camino de Santiago y el pasaporte o DNI al personal encargado de la gestión del sistema en el albergue, además de dejar una fianza de 3 euros que se les devolverá íntegra al entregar la bicicleta después de su uso. Asimismo, hay un millar de aparcamientos de bicicletas distribuidos por toda la ciudad, para que los peregrinos puedan dejar estacionadas sus bicis mientras visitan la misma.
El Camino de Santiago tiene una especial significación para la provincia de León -no en vano más de 200 kilómetros de la Ruta Jacobea transcurren por tierras leonesas.
La información de las distintas etapas está destinada a aquellos que realizan la ruta a pie, con el objetivo de conocer su trazado, así como los diferentes servicios a disposición del peregrino. Además, se pretende mostrar el valioso patrimonio histórico-artístico que esconde el Camino en su trazado leonés.
Los más de 200 kilómetros del Camino de Santiago en la provincia de León han sido divididos en nueve etapas, que responden a las que aconseja la experiencia de los peregrinos y a las mayoritariamente aceptadas por las asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.





